No me gusta mucho la comida china ni los restaurantes chinos. No es por desanimaros, que de todo habrá, pero hace años quería montar mi propio bar-restaurante y estuve mirando muchos locales y lo que más había para coger en traspaso eran restaurantes chinos, asi que tuve la oportunidad de ver muchas de sus cocinas y he visto yo palos de gallinero más limpios! En el que finalmente dimos la paga y señal (aunque al final no pudo ser) era muy bonita la sala y estaba en una zona estupenda de Barcelona, pero pensé que para limpiar aquella cocina necesitaría ácido sulfúrico como mínimo!
Esta recetita es una recreación a mi manera de uno de los pocos platos que yo pedía siempre que iba al chino cercano a mi antiguo domicilio. No se parece mucho, entre otras cosas porque ya ni me acuerdo que llevaba, pero he rememorado un poco la esencia del plato, están de muerte y es una manera de aprovechar los restos de las carnes del cocido.
INGREDIENTES
- Restos de pollo y morcillo de ternera del cocido o de la sopa de caldo
- 1 puerro
- 1 cebolla
- 1/2 pimiento rojo
- 1/2 pimiento verde
- 1 bote de setas shitake
- 6 brotes de ajos tiernos
- 4 tomates maduros
- 1 zanahoria
- 1 cucharada de azúcar moreno
- 4 cucharadas de salsa de soja
- Fideos chinos de arroz
ELABORACION
Ponemos una sartén con con un poco de aceite de oliva y sofreimos la cebolla picada fina y el pimiento rojo cortado en tiras. Si tenemos un wok ya es ideal de la muerte, pero en una sartén normal y corriente tb queda muy rico. Pasados unos cinco minutos añadimos el pimiento verde cortado en tiras también.
Dejamos que se vaya pochando todo a fuego lento. Añadimos la zanahoria rallada, los ajos tiernos cortados en trocitos y el puerro en tiras, dejamos que se haga todo. Cuando ya casi estén listas las verduras añadimos las setas shitake y las carnes deshuesadas y troceadas, subimos un poco el fuego y salteamos todo junto. Añadimos los tomates rallados y la cucharada de azúcar moreno, salpimentamos con cuidado porque lleva salsa de soja que ya lleva sal tb. Dejamos que se haga todo un rato más y añadimos la salsa de soja, mantenemos al calor. Tiene que quedarnos una salsa bastante caldosa, no dejeis reducir en exceso.
En una sartén aparte ponemos abundante aceite de girasol. Cuando esté bien caliente, rompemos un poco los "nidos" de fideos con las manos y los vamos friendo en pocas cantidades. En unos segundos veremos que se inflan y suben a la superficie, es el momento de sacarlos rápidamente para que no se tuesten y los vamos poniendo en una fuente con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite. El aceite para los fideos tiene que estar bien caliente, de lo contrario se nos tostarán antes de inflarse y estar listos.
EMPLATADO
Servimos una cantidad generosa de fideos (luego merman mucho) y ponemos la salsa bien caliente en un bol aparte o por encima directamente. A medida que los fideos se van empapando de la salsa pierden su textura crujiente y quedan con la consistencia de unos fideos a la cazuela, blandos pero sueltos y ricos. A mi me encanta ese momento de transición en que unos fideos están crujientes y otros ya están blanditos, que ricos!


