Usaba las morcillas para preparar fabada y unos de mis platos estrella, ese que sorprende a casi todo el mundo porque nadie suele comer los garbanzos así : Garbanzos gratinados con col
Los chorizos de mi tierra también son excelentes para cocinar, mi madre ha llegado a mandarmelos por SEUR cuando me he quedado sin ellos y aún faltaban meses para que viniera ella (bien envueltos en unas 5.000 bolsas de plástico para que no olieran...). Pero las Navidades pasadas cuando preguntó si quería chorizos y le pedí que me trajera morcillas (chorizos aún tenía en el congelador), me contó que el señor de las morcillas se había muerto, que ninguno de los hijos había querido seguir con el negocio familiar y que ya no había morcillas. No conocía personalmente a este señor, asi que mi mayor disgusto fue pensar que ya no podríamos disfrutar de esas estupendas morcillas.
Pero hace unos meses mi madre me comentó que había conseguido unas morcillas muy ricas que eran un poquito diferentes, pero que estaban muy bien... y TAN DIFERENTES!! De sabor están ricas aunque no se puedan comparar con las otras, pero de textura... pssss... se hacen como ún puré en cuanto que las pones en la sartén. Como no me sirven ni para hacer fabada ni para mis famosos garbanzos con col, pues el otro día hice este platito "bajo en colesterol"... weno un día al mes se puede cometer algún pecado mortal no?
Ahora estoy rezando por la salud del señor de los chorizos, tiemblo de pensar que le pase algo!!
INGREDIENTES (2 personas)
- 1/2 morcilla
- 1 patata mediana
- 4 huevos
- 2 tostadas de pan de molde
ELABORACION
Cortamos las patatas en taquitos pequeños y freimos en aceite. Las sacamos y las ponemos sobre papel de cocina para que absorba el sobrante de aceite. En una sartén ponemos un poquito de aceite de oliva y sofreimos la morcilla desmenuzada, añadimos las patatas y los huevos y cocinamos hasta que cuaje y se haga el revuelto. Servimos con unas tostadas de pan de molde.
Buen provecho y a confesarse nada más comer esto!!
