martes, 14 de septiembre de 2010

Patatas deluxe

Cuando hay un partido de la selección (como disfrutamos este verano!!) o algún evento deportivo importante no me gusta cenar en la mesa de mantel y cuchillo, prefiero preparar algo para picar y comerlo en el sofá frente a la tele para no perderme nada! Así que el lunes preparé un poco de picoteo para ver el partido de Nadal.

Me había sobrado un poco de salsa tártara de una dorada al horno que comimos por la mañana y como ya sabeis que no me gusta tirar nada, pensé en que podría utilizarla... para acompañar unas patatas deluxe! Me encanta coger la patata caliente y untarla en la salsa tártara mmmm que ricas!


INGREDIENTES
  • Patatas
  • 75 grs. de Harina de garbanzo
  • 1 cucharadita de pimentón
  • orégano al gusto
  • tomillo al gusto
  • salsa tártara

ELABORACION

Lavamos bien las patatas, las cortamos en gajos y las hervimos en agua con sal durante unos 10-12 minutos, no tienen que quedar demasiado hechas para que luego no se deshagan al rebozar. Escurrimos y reservamos. En un bol mezclamos la harina de garbanzo, el pimentón, el orégano y el tomillo. También puede usarse harina normal, pero yo tenía y aproveché para usarla. Pasamos las patatas por la harina, freimos en abundante aceite caliente y las escurrimos sobre papel de cocina. Servimos con la salsa tártara.

Buen provecho!

domingo, 12 de septiembre de 2010

Albondigas con guisantes y patatas

Estas son las famosas albóndigas que debería haber hecho el día de los "macarrones desesperados". Al día siguiente de la odisea macarronil, ya descansada y con tiempo suficiente, preparé estas albóndigas que hace mi madre de toda la vida, aunque yo las tuneo un poco con los guisantes y las patatas para que el plato tenga más "cuerpo" y le sirva a mi churri como plato único.

Cuando mi churri come fuera de casa pues no puedo prepararle cualquier cosa. Tienen que ser platos que calienten bien, preferiblemente "salseros". En fin, otro día escribiré la "antología del tuperware" ;D



INGREDIENTES
  • 600 grs. de carne picada de ternera y cerdo (en la proporción de 3 partes de ternera por 1 de cerdo)
  • 1 diente de ajo
  • 1 rebanda de pan de molde
  • 1 poco de leche
  • perejil
  • queso parmesano
  • 1 huevo
  • harina
  • 1 cebolla
  • 1 vaso de vino blanco seco (tipo Jerez, Moriles...)
  • 1 bote pequeño de guisantes
  • 2 patatas
  • 1 brick de 200 cc. de caldo de pollo Aneto
ELABORACION

Ponemos en un plato la rebanada de pan de molde con un poco de leche para que se empape bien.

En un bol aparte ponemos la carne picada y le añadimos el diente de ajo y el perejil picado fino, la rebanada de pan de molde bien escurrida (también se puede usar miga de pan normal empapada en leche) un poco de queso parmesano, el huevo crudo, sal y pimienta. Mezclamos bien y formamos bolitas que pasamos por harina y freimos en abundante aceite caliente. Reservamos.


En una cazuela aparte ponemos un poco de aceite de oliva y sofreimos la cebolla. Cuando está bien pochada agregamos 1/2 cucharada de harina, tostamos ligeramente y añadimos el vino blanco. Ponemos las albondigas y cocemos a fuego vivo durante unos minutos para que evapore el alcohol. Añadimos el caldo y cubrimos las albondigas de agua, dejamos cocer a fuego vivo durante 1 hora aproximadamente, vigilando la salsa. Si espesa mucho o se consume el líquido muy deprisa bajamos el fuego un poco. Mientras se hacen las albóndigas cortamos las patatas en tacos y las freimos en aceite. Diez minutos antes de acabar el tiempo de las albóndigas, añadimos las patatas y los guisantes. También pueden añadirse guisantes congelados o frescos, pero prefiero ponerselos de bote para no cortar la cocción del guiso con un producto congelado.

Buen provecho!

viernes, 10 de septiembre de 2010

Macarrones "desesperados"

Estos macarrones han surgido de la desesperación de no saber que prepararle a mi churri para que se llevara para comer el día siguiente. Normalmente viene a comer a casa pero esta semana está hasta arriba de trabajo y me toca preparar tuper, que fastidio!

El miércoles me quedé frita después de cenar en el sofá y cuando me despierto SOCORRO! eran las 2 de la mañana! Y la comida de mi costillo sin preparar! Aclarar que él se va a trabajar a las 4 de la mañana aprox. asi que no tenía mucho tiempo para pensar...

Había descongelado carne picada para hacer unas albóndigas pero ya era demasiado tarde para hacer ruido con el robot de cocina, y además iba a ir justa de tiempo para hacer las albóndigas como a mi me gusta, con tranquilidad y bien hechas. Y además a quien le apetece ponerse a hacer albóndigas a las 2 de la mañana? a mi no! Quería hacer algo rápido y salir del paso. Pensé en hacer unos espaguetis con...algo! pero no tenía! grrrrrr, luego vi macarrones y pensé en hacerlos con un poco de queso y nata líquida y a cascarla! pero no tenía nata líquida grrrrrr.... no tenía de nada! Que desesperación! Recordé que tenía unas gambas en el congelador, y que mi madre hace unos spaguetis con gambas muy parecidos, asi que me inventé este platito, que por otra parte tampoco tiene ningún misterio, y para mi sorpresa quedo muy rico y a mi churri le encantó


INGREDIENTES (2 personas)
  • Macarrones
  • Gambas
  • 1 cebolla
  • 2 tomates
  • unas gotas de tabasco
  • 1 chorretón de coñac
  • queso parmesano
  • 1 cucharada de aceite de ajo y perejil
  • 1 hoja de laurel
Aceite de ajo y perejil
  • 3 dientes de ajo
  • 1 ramillete generoso de perejil
  • 150-200 cc. de aceite de oliva virgen
 Para preparar el aceite de ajo y perejil, ponemos todos los ingredientes en la batidora (los ajos pelados of course) y lo batimos hasta que quede bien fino. Siempre tengo este aceite en la nevera preparado con antelación, listo para rociar sobre un pescado o carne a la plancha, unos boquerones en vinagre, pan tostado.... es muy práctico

ELABORACION

Pelamos las gambas reservando las colas, ponemos las cascaras en una cazuela, machacamos un poco las cabezas y lo cubrimos con abundante agua con sal,  un chorrito de aceite, y una hoja de laurel, hervimos 15 minutos. Colamos y hervimos los macarrones en ese mismo agua. Escurrimos la pasta y reservamos.

En una sarten ponemos un poco de aceite y sofreimos la cebolla picada fina, pochamos y añadimos los tomates rallados y las colas de las gambas, agregamos el coñac, el aceite de ajo y perejil y el tabasco. Dejamos evaporar un poco el alcohol, echamos los macarrones en la sarten y mezclamos todo bien. Servimos con parmesano espolvoreado.

Buen provecho!

martes, 7 de septiembre de 2010

Espárragos trigueros con Vinagreta

Con esta recetita participé en el Concurso de recetas light de Sara, nuestra repostera de postín, que tiene un blog lleno de buenas recetitas y con mucho gancho, y que ha organizado un Concurso de recetas italianas que no os podeis perder!! No gané pero ya tuve más votos que en el último, asi que voy progresando, yo creo que en 8 o 10 concursos más que participe, ya gano fijo! :D

Después de algunos días publicando recetas contundentes, ya tenía ganas de poner alguna entradita más suave y ligera. Porque aunque no lo parezca por las recetas que publico, en casa somos muy "verduleros" y mi nevera siempre parece la de Bugs Bunny, llena de verde!


Este plato es un clásico en mi casa. Siempre que hago espárragos a la plancha los comemos con salsa romesco o con esta vinagreta que le da un gustito muy rico.




INGREDIENTES
  • Espárragos trigueros
  • 1/4 pimiento rojo
  • 1/2 cebolleta fresca (o 1 entera dependiendo del tamaño)
  • 1 huevo duro
  • 4 cucharadas de vinagre de Jerez
  • 20 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • sal y pimienta


ELABORACION

Preparamos la vinagreta con antelación para que todos los sabores se fusionen, lo ideal es como mínimo unas 3-4 horas antes. Picamos bien fino el pimiento, la cebolleta y el huevo duro. Le añadimos el aceite de oliva y el vinagre de jerez, dos pellizcos de sal y pimienta recién molida.

Hacemos los espárragos a la plancha con un poquito de aceite de oliva y los servimos junto a la vinagreta.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Coliflor con bechamel al roquefort

Una variante de la clásica coliflor con bechamel, que le da un puntito más de sabor. La pena es que a mi churri no le gusta mucho el roquefort y siempre tengo que dosificarlo cuidadosamente cuando lo incluyo en alguna receta para que luego no arrugue el morro. Os he contado alguna vez que a mi costillo no le gustaba el queso cuando empezamos a salir y vivir juntos? Suerte que con mis dotes persuasivas y mi buen hacer culinario (no tengo abuelita, que en paz descanse :D) he ido introduciendole en el placer de comer queso.

Y es que ya desde pequeña mi padre me decía que me gustaba el queso más que a los ratones! Uno de los recuerdos más entrañables que tengo de mi padre y mi infancia, es que cuando por cuestiones de trabajo comía fuera de casa, siempre pedía queso de postre, lo guardaba en una servilleta de papel y me lo traía. Cuando llegaba yo rebuscaba en sus bolsillos hasta que lo encontraba! Eran otros tiempos donde no había tanta abundancia de todo...ays que recuerdos...


INGREDIENTES
  • 1 coliflor
  • 50 grs. de roquefort
  • 1 loncha de jamón
  • 40 grs. de mantequilla
  • 3 cucharadas de harina
  • 600-700 ml. de leche
  • queso parmesano

ELABORACION

Hervimos la coliflor en agua con sal y escurrimos. Preparamos la bechamel poniendo la mantequilla con un poco de aceite de oliva para que no se queme y tostando la harina ligeramente, vamos incorporando la leche de poco en poco para que no haga grumos hasta que tenga la consistencia deseada. Añadimos el queso roquefort cortado en trocitosy removemos bien hasta que se deshaga en la bechamel. Ponemos un poco de sal y pimienta, teniendo en cuenta que el roquefort ya es un queso muy sabroso, que no nos quede muy salado. Ponemos la coliflor en una fuente de horno o en cazuelitas individuales, cubrimos con la bechamel al roquefort y el jamón cortado en tiritas. Espolvoreamos el parmesano, ponemos unas bolitas pequeñas de mantequilla y gratinamos en el horno.

Buen provecho!

jueves, 2 de septiembre de 2010

Callos con manitas de cabrito y garbanzos

Aprovechando que estos últimos días ha refrescado bastante me he animado a hacer uno de esos platos potentes, más apropiados tal vez para el auténtico frío pero que me gusta tanto que no me importa comer con cualquier temperatura. Me encantan los callos!

Además, así estreno los chorizos que me trajo este verano mi madre, que tienen muy buena pinta. Aunque siempre son buenos, en verano me los trae ya un poco curados y son más potentes de sabor.


INGREDIENTES
  • 750 grs de callos de ternera
  • 250 grs. de cabeza de ternera
  • 8 manitas de cabrito
  • 1 chorizo para cocinar
  • 1 loncha de jamón gordita
  • 250 grs. de garbanzos hervidos
  • 1 cebolla grandota
  • 1 hoja de laurel
  • 1/2 cucharada de harina
  • 1 guindilla

    ELABORACION

    Ponemos en una cazuela las manitas de cabrito y las cubrimos justito con agua con sal y una hoja de laurel. Pasada media hora echamos los callos, cocemos todo media hora mas. Siempre compro los callos ya hervidos, pero a pesar de todo los pongo a cocer un buen rato. Si teneis por costumbre comprar los callos crudos pues tendreis que poner a cocer primero los callos un buen rato antes de las manitas que se hacen mucho más pronto.

    Escurrimos los callos y las manitas reservando el agua de cocción. En una sarten con un poco de aceite sofreimos el chorizo cortado en rodajas y el jamón en taquitos, lo sacamos y lo ponemos en la cazuela con los callos. En el mismo aceite sofreimos la cebolla picadita. Cuando esté bien pochada ponemos el harina y echamos el agua de cocción que veamos precisa para hacer una salsita consistente, le agregamos una guindilla y lo ponemos en la cazuela de los callos. Agregamos los garbanzos cocidos y dejamos cocer todo junto otros 15 minutos aproximadamente.

    Yo siempre reservo un poco del agua de cocción para rectificar la salsa si me queda algo espesa y es mucho mejor comerlos de un día para otro para que se asienten los sabores y se potencien.

    miércoles, 1 de septiembre de 2010

    Revuelto de morcilla y patata

    Toda la vida me ha traído mi madre morcillas y chorizos de mi pueblo. No son especialmente típicos de mi ciudad pero de verdad que pocas veces los he probado tan buenos y que sean tan adecuados para cocinar.

    Usaba las morcillas para preparar fabada y unos de mis platos estrella, ese que sorprende a casi todo el mundo porque nadie suele comer los garbanzos así : Garbanzos gratinados con col

    Los chorizos de mi tierra también son excelentes para cocinar, mi madre ha llegado a mandarmelos por SEUR cuando me he quedado sin ellos y aún faltaban meses para que viniera ella (bien envueltos en unas 5.000 bolsas de plástico para que no olieran...). Pero las Navidades pasadas cuando preguntó si quería chorizos y le pedí que me trajera morcillas (chorizos aún tenía en el congelador), me contó que el señor de las morcillas se había muerto, que ninguno de los hijos había querido seguir con el negocio familiar y que ya no había morcillas. No conocía personalmente a este señor, asi que mi mayor disgusto fue pensar que ya no podríamos disfrutar de esas estupendas morcillas.

    Pero hace unos meses mi madre me comentó que había conseguido unas morcillas muy ricas que eran un poquito diferentes, pero que estaban muy bien... y TAN DIFERENTES!! De sabor están ricas aunque no se puedan comparar con las otras, pero de textura... pssss... se hacen como ún puré en cuanto que las pones en la sartén. Como no me sirven ni para hacer fabada ni para mis famosos garbanzos con col, pues el otro día hice este platito "bajo en colesterol"... weno un día al mes se puede cometer algún pecado mortal no?

    Ahora estoy rezando por la salud del señor de los chorizos, tiemblo de pensar que le pase algo!!


    INGREDIENTES (2 personas)
    • 1/2 morcilla
    • 1 patata mediana
    • 4 huevos
    • 2 tostadas de pan de molde 

    ELABORACION

    Cortamos las patatas en taquitos pequeños y freimos en aceite. Las sacamos y las ponemos sobre papel de cocina para que absorba el sobrante de aceite. En una sartén ponemos un poquito de aceite de oliva y sofreimos la morcilla desmenuzada, añadimos las patatas y los huevos y cocinamos hasta que cuaje y se haga el revuelto. Servimos con unas tostadas de pan de molde.

    Buen provecho y a confesarse nada más comer esto!!